No es egoísmo, es miedo. Sí, miedo de dar y volver a equivocarte, miedo de querer y de que no te quieran, miedo de confiar y de que te defrauden. Así de pronto mi vida se llenó de miedos. Con esa tremenda carga vivo cada uno de mis días, que no son felices ni alegres ni buenos tampoco, Porque ese miedo te debilita, te corre y te hace perder la generosidad y la espontaneidad. Alguien me hirió, me defraudó, me estafó en donde más duele, mis Sentimientos.Y ese recuerdo va a vivir por siempre en mi, porque marcó parte de mi vida. Es una herida,una herida ácida que me va destruyendo poco a poco y tengo que ser fuerte para vencerla cada vez que intenta abrirse.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario