Me banco caprichos, problemas y estupideces de los demás. La típica que hace de todo para que los demás estén bien y la que "todo"le parece bien solo para evitar conflictos. La que le pone excusas a las formas de actuar ajenas cuando no las hay. La que no quiere lastimar a nadie y no se banca la inmadurez. La que nadie se da cuenta de que su sonrisa es fingida muchas veces, esa soy yo. Y no digo que soy una santa que le sale todo bien porque estaría mintiendo, pero tampoco tengo la mala intención o poca valoración. Soy normal, soy yo a toda hora. No finjo ser otra porque no me saldría, no es mi forma, no estaría contenta. Intento mostrar lo mejor de mi y hago lo que puedo. Lo único que se es que me como la cabeza buscándole un porque a todo. Trato de seguir por esas pocas personas que están a mi lado y me dan importancia. Las personas no saben ganarse las cosas, no saben querer con el corazón y mucho menos acercarse sin pedir algo. Todos se acerca por interés y cuando alguien no es así se aleja porque lo confundimos. Nose porque son todos de esta especie rara, parece que les da miedo el cariño, la confianza y la verdad. Le dan miedo las promesas y el abandono. Por eso somos así, por eso no aprendemos a querer, porque el miedo a tropezar de nuevo, nos puede mas que la tentación a la felicidad eterna.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario